Paraguay dio en los últimos meses pasos concretos en su acercamiento a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el club de economías que fija buena parte de los estándares internacionales de política pública. No es una membresía todavía, sino un proceso, pero avanza con hechos verificables y con un respaldo económico que le da credibilidad.
Conviene ordenar la noticia sin ruido de marketing. Acercarse a la OCDE es una señal institucional y de estabilidad, valiosa para quien piensa en Paraguay como base. Pero no reescribe de un día para otro el sistema tributario del país, y esa distinción es la que más se malinterpreta.
Qué firmó Paraguay con la OCDE
El hito central fue la firma del Programa País con la OCDE, suscrito el 10 de junio de 2025 en París por el entonces ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, y el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann. El acuerdo se extiende por tres años, con posibilidad de renovación.
El Programa País no es la adhesión plena. Es una hoja de ruta de estudios y evaluaciones en las que la OCDE analiza las políticas públicas y el marco normativo paraguayo, y mide su grado de alineación con los estándares de la organización. Funciona como la antesala técnica de una eventual membresía, un camino que suele llevar años.
Los cinco pilares del Programa País
El Programa País, aprobado por el Consejo de Ministros, se organiza en torno a cinco pilares. El primero apunta al desarrollo del potencial económico, con mejoras en el sistema estadístico y en la calidad de los datos. El segundo se centra en la política social y educativa. El tercero, en las buenas prácticas de gobierno, la gobernanza y la transparencia.
Los dos pilares restantes abordan el desarrollo sostenible y la dimensión ambiental, y una mayor integración regional e internacional. En conjunto, son las áreas en las que Paraguay se compromete a revisar y elevar sus políticas para acercarlas a las prácticas de los países miembros.
La cronología del acercamiento
El proceso no nació de un día para otro. El interés paraguayo se remonta a 2023, y desde entonces la relación con la OCDE fue ganando formalidad hasta la firma del Programa País en junio de 2025. Ese mismo año, en noviembre de 2025, Paraguay fue sede de la reunión ministerial de la OCDE sobre gobernanza para América Latina y el Caribe, un gesto que lo posicionó como interlocutor en la región.
En enero de 2026 el Poder Ejecutivo dio un paso más y declaró de interés nacional el acercamiento a la OCDE, mediante el Decreto N° 5221. La norma encargó al Ministerio de Economía y Finanzas, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la conducción técnica del Programa País.
Poco después llegó una evaluación concreta. Del 19 al 21 de mayo de 2026, una misión técnica de la OCDE visitó el país para analizar el marco normativo, institucional y el clima de negocios en el contexto del Estudio de Política de Inversión (IPR), cuyo informe se presenta ante el Comité de Inversiones de la organización.
Un telón de fondo económico sólido
El acercamiento se apoya en indicadores que le dan sustento. Paraguay creció con fuerza en 2025 y sostiene la calificación de grado de inversión que le otorgaron las principales agencias, con una trayectoria de disciplina fiscal y deuda pública moderada en términos regionales. Ese perfil es, en buena medida, lo que hace creíble su aspiración.
Paraguay no está solo en este camino. Otras economías de la región, como Argentina y Brasil, también transitan procesos de acercamiento a la OCDE, en un contexto en el que varios países buscan el sello de previsibilidad que la organización representa ante los inversores internacionales.
Qué cambia y qué no para quien mira a Paraguay
Aquí va la parte honesta, la que un análisis serio no puede omitir. Acercarse a la OCDE no deroga el principio territorial paraguayo. El sistema por el cual, en general, la renta de fuente extranjera de un residente fiscal no tributa en Paraguay se sostiene en su propia ley y no cambia de forma automática por este proceso. Lo desarrollamos en la guía sobre cómo tributa Paraguay bajo el principio territorial.
Lo que sí trae la agenda OCDE es más transparencia y alineación con estándares globales. Paraguay ya avanza en esa dirección con el intercambio automático de información financiera y con obligaciones de reporte como la declaración informativa sobre criptoactivos, que explicamos en la guía sobre criptomonedas e impuestos en Paraguay. En otras palabras: el atractivo fiscal territorial permanece, pero acompañado de más visibilidad y trazabilidad, no de menos.
Para quien evalúa instalarse, la lectura de fondo es positiva y a la vez prudente. Una institucionalidad que se somete al escrutinio de la OCDE suma previsibilidad, y la previsibilidad es justamente lo que buscan muchos de los que eligen el país. Pero conviene planificar sobre el marco vigente y con asesoría profesional, no sobre supuestos cambios que el proceso de adhesión no implica por sí mismo.
Fuentes
- ▹Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), firma del Programa País con la OCDE, mef.gov.py.
- ▹Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), aprobación del Programa País, mre.gov.py.
- ▹ABC Color, declaración de interés nacional del acercamiento a la OCDE, enero de 2026.
- ▹MarketData, misión de la OCDE sobre inversiones y clima de negocios, mayo de 2026.
Aviso: Este artículo es información general de actualidad y no constituye asesoría fiscal, legal ni de inversión. Los datos oficiales provienen de las fuentes citadas y pueden actualizarse a medida que avanza el proceso. El acercamiento a la OCDE es un proceso en curso, no una membresía, y no modifica por sí solo el régimen tributario vigente. Consulte a un profesional para su caso concreto.

Sobre el autor
Yannick Schroth
Fundador · Asesor de residencia en Paraguay
Vive en Asunción y acompaña a hispanohablantes en el camino hacia la residencia, la cédula y una estructura fiscal ordenada en Paraguay.






