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Residencia permanente en Paraguay: requisitos 2026
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Residencia permanente en Paraguay: requisitos 2026

Residencia permanente en Paraguay: cuándo solicitarla, requisitos, documentos y costos en dólares para pasar de la temporaria a la permanente en 2026.

Yannick SchrothYannick Schroth
17 min de lectura

La residencia permanente en Paraguay es la meta de casi todo el que llega al país con la idea de quedarse, ya sea para trabajar, criar a los hijos o jubilarse en Paraguay: el estatus estable que ya no depende de renovaciones frecuentes ni de justificar un motivo económico una y otra vez. Sin embargo, muy pocos la obtienen de entrada. Bajo la normativa migratoria vigente, el recorrido habitual arranca con una residencia temporaria y recién más adelante desemboca en la permanente.

En esta guía verá cuándo puede solicitarla, qué requisitos y documentos exige, cuánto cuesta en dólares y cómo se conecta con la cédula, con la ciudadanía paraguaya y con la residencia fiscal efectiva en 2026.

Conviene fijar una idea desde el principio: la residencia permanente no es un trámite exprés ni un producto que se compra con un depósito bancario. Es el resultado de haber sostenido una residencia real durante un par de años. Entender ese calendario evita frustraciones y, sobre todo, evita pagar por promesas de «permanente inmediata» que ya no reflejan la ley.

Si viene desde cero y todavía no inició nada, primero le conviene ordenar el punto de partida con nuestra guía de la residencia en Paraguay paso a paso; esta página se concentra en el tramo final, el que convierte lo temporario en definitivo.

¿Vía regular o directo a la permanente? Esta guía describe el camino de dos años. Si va a invertir en Paraguay de todos modos, el Investor Pass le da la permanente desde el primer día; la comparación completa está en Investor Pass o vía regular.

Residencia permanente en Paraguay: en qué se diferencia de la temporaria

La distinción entre las dos categorías es la clave de todo el proceso. La residencia temporaria se otorga por un plazo acotado, en general de hasta dos años, y responde a un motivo concreto: venir a vivir, trabajar de forma remota, reunirse con la familia o establecer una base en el país. Es renovable, habilita a tramitar la cédula y funciona como período de prueba en el que usted demuestra que su vínculo con Paraguay es genuino.

La residencia permanente en Paraguay, en cambio, es el estatus consolidado. Su gran ventaja es práctica: la residencia permanente no vence (lo que se renueva cada diez años es el carnet de residente), ya no obliga a renovar el motivo económico de manera continua y admite ausencias más largas: hasta tres años seguidos fuera del país, frente a uno en la temporaria.

Quien la tiene deja de sentir que su proyecto está a prueba. Por eso vale la pena atravesar la temporaria con prolijidad, porque cada paso bien dado allí allana la conversión posterior.

Hay además una vía diferenciada para los nacionales del MERCOSUR y Estados asociados (Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú, Colombia y otros). Gracias al Acuerdo de Residencia del bloque, un argentino o un brasileño entra a la temporaria por su categoría y, si quiere quedarse, pide la permanente con su propia solicitud desde el mes 21.

Para un español u otro ciudadano de fuera del bloque el camino es igual de válido. En ambos casos la temporaria pide una declaración jurada de actividad; los medios de vida se prueban al pedir la permanente.

Cuándo se solicita: del mes 21 a los dos años

El calendario es la pregunta que más se repite. La permanente no se pide el primer día ni llega sola: es una solicitud propia de cambio de categoría que se presenta desde el mes 21 de la temporaria y antes de que venzan los 24 meses. Quien no llega a tiempo o todavía no reúne la solvencia puede pedir la prórroga de la temporaria.

Ese «efectiva» es importante: no alcanza con figurar registrado, sino con haber mantenido un vínculo real con el país durante la temporaria. Migraciones evalúa esa continuidad, y presentarse con la documentación que la respalde es lo que distingue un trámite fluido de uno que se traba.

Piense el proceso completo en tres tiempos. Primero, la instalación y la residencia temporaria. Segundo, un período de residencia efectiva de casi dos años en el que conviene tramitar la cédula y ordenar la vida cotidiana. Tercero, hacia el final de ese tramo, la solicitud de conversión a residencia permanente. Anticiparse unos meses, y no dejar la presentación para el último día del plazo, es la diferencia entre convertir sin sobresaltos y quedar en un limbo administrativo.

La excepción que sí se puede elegir es para inversores. El Investor Pass de la Resolución MIC N.° 0283/2026 da la residencia permanente directa, sin la antesala de dos años, a quien invierte en una de cuatro categorías: desde $70.000 en un proyecto productivo con plan de negocios y cinco empleos, $150.000 en turismo, o $200.000 en inmuebles de inversión o en instrumentos financieros.

No sustituye al camino ordinario, pero a quien iba a invertir igual le ahorra dos años; el detalle está en la guía de residencia por inversión en Paraguay.

Hay una segunda excepción, y suele pasar desapercibida porque no se compra: los cónyuges e hijos de ciudadanos paraguayos acceden a la permanente de forma directa por la Ley 2193/2003, sin la etapa temporaria. Migraciones la trata como una categoría propia, con requisitos y orden de pasos distintos. Los detalles están en la guía sobre casarse y el registro civil en Paraguay.

Requisitos ante Migraciones, uno por uno

Los requisitos para la residencia permanente en Paraguay parten de los mismos cimientos que la temporaria, actualizados al momento de la conversión. Se necesita un pasaporte vigente, la prueba de que la residencia temporaria fue real y continua, y la ausencia de antecedentes penales graves, tanto en el país de origen como en Paraguay. También se pide la documentación civil que acredite su identidad y su situación familiar; el certificado médico dejó de ser un requisito estándar tras la reforma migratoria.

Conviene entender la jerarquía de las normas, porque suele confundirse. La ley marco de toda la residencia es la Ley N° 6984/2022, la Ley de Migraciones del Paraguay, que fija el régimen general. Por debajo de ella, la Resolución DNM N° 407/2026, vigente desde el 6 de julio de 2026, es la que reglamenta el detalle de la solvencia económica en doce categorías. No se contradicen: una es el marco legal y la otra, su reglamentación de aplicación.

El punto que más cambió en los últimos años es, justamente, esa solvencia económica. Según ese marco, el solicitante debe acreditar medios de vida suficientes para sostenerse en el país. Que no exista una inversión mínima obligatoria no significa que no haya que probar nada: desde la Resolución 407/2026 se exige un respaldo real de ingresos, actividad o fondos, con documentación apostillada, y conviene no confundir la ausencia de un piso de inversión con la ausencia de todo requisito.

Hay un detalle de calendario que arruina solicitudes bien preparadas. Quien acredite solvencia como autónomo o prestador de servicios necesita un RUC activo desde al menos cuatro meses al momento de presentar, porque solo así existen declaraciones de IVA suficientes para respaldar la actividad. No alcanza con abrir el RUC poco antes: la resolución mira la actividad real, no el registro formal. Si su plan es convertir la residencia en el mes 21, el RUC debería estar funcionando bastante antes.

En la misma línea, un título universitario apostillado ya no sostiene por sí solo el requisito. Sirve para encuadrar su perfil profesional, pero lo que se evalúa es el ejercicio efectivo de la actividad declarada y los ingresos que genera. Quien lea lo contrario en una guía anterior a julio de 2026 está leyendo el régimen viejo.

No busque una cifra: la resolución no fija un monto mínimo. Lo que define la prueba es su categoría (extractos, ingresos recurrentes u otra documentación, según el caso), y conviene confirmar al día de la presentación qué documentos pide, sin fiarse de montos que circulan en foros desactualizados.

Corrección del 13.09.2026: este apartado sugería que la solvencia tiene un monto que se confirma al presentar, y que ya pesaba más en la temporaria para quien viene de fuera del MERCOSUR. La Resolución 407/2026 no fija ninguna cifra y rige para la conversión a permanente.

Para quien llega como jubilado o pensionado, la prueba de solvencia suele resultar más directa, porque una pensión estable funciona por sí sola como demostración de ingresos. Para un inversor o empresario, la lógica es distinta y conviene planificar la estructura patrimonial con tiempo; en ese perfil ayuda revisar nuestra página sobre residencia en Paraguay para inversores, donde tratamos las particularidades de quien mueve capital al país. En todos los casos, la clave es demostrar que la residencia no fue un registro dormido, sino una presencia genuina.

Documentos que hay que reunir

Aquí es donde la mayoría de los expedientes se traban, así que conviene la máxima meticulosidad. Todo documento público extranjero debe estar legalizado: si su país integra el Convenio de La Haya (como España, Argentina y casi toda Latinoamérica y Europa), la legalización se hace por apostilla en origen; si no, se requiere legalización consular. Y todo documento que no esté en español debe traducirse en Paraguay por un traductor público matriculado, porque una traducción hecha en el extranjero, aunque sea jurada allí, no sirve para Migraciones.

Para la conversión a residencia permanente, el detalle crítico es la vigencia. El certificado de antecedentes penales vale seis meses desde su emisión, y nuestra recomendación es que no tenga más de tres al presentarlo; necesitará, por tanto, uno reciente, no el mismo que usó para la temporaria dos años atrás. Lo mismo aplica a los extractos que prueban su solvencia y a cualquier certificado con fecha de caducidad. Un antecedente apostillado fuera de plazo es el error más común y el que más viajes hace perder.

La lista habitual incluye el pasaporte vigente, el certificado de antecedentes penales reciente y apostillado, la constancia de su residencia temporaria previa, la prueba de solvencia actualizada y la documentación civil que corresponda a su caso. Las familias suman una capa: cada integrante presenta su propia carpeta, y los menores requieren partidas de nacimiento y, a veces, autorizaciones de ambos progenitores. Ordene primero el calendario de caducidades y recién entonces solicite los certificados, nunca al revés.

Costos aproximados en USD

Los costos de la residencia permanente en Paraguay se reparten en tres bloques, igual que en la temporaria. El primero son los aranceles oficiales de Migraciones y de Identificaciones. La tasa de la residencia permanente es de 25 jornales mínimos: desde el 1 de julio de 2026 (Decreto 6225/2026), 2.926.925 guaraníes en efectivo, unos $488 a 6.000 guaraníes por dólar. Como las tasas siguen al salario mínimo, confirme la cifra el día de presentar.

El segundo bloque son los costos de documentación: la apostilla en el país de origen, las traducciones oficiales en Paraguay y algún trámite notarial. En conjunto suelen sumar algunos cientos de dólares, con variaciones según cuántos documentos deba renovar y desde qué país. Como en la conversión muchos papeles se rehacen por vencimiento, este bloque puede repetirse parcialmente respecto de lo que ya gastó en la temporaria.

El tercer bloque, opcional pero muy habitual, es el acompañamiento profesional. La modalidad guiada, en la que usted mueve sus papeles y abona las tasas, cuesta hoy $600 frente a los $875 habituales; delegar el expediente completo está en $1.400 en lugar de $2.000; y el servicio integral que gestiona la residencia, la cédula y la inscripción del RUC, en $2.300 en lugar de $2.500.

La conversión a permanente en sí es un servicio adicional que se contrata cuando corresponde: el cambio a la residencia permanente cuesta $2.100, con la tasa de Migraciones y las traducciones juradas incluidas.

¿Quiere convertir su residencia temporaria en permanente sin perder un viaje por un papel vencido? En una consulta inicial revisamos su expediente, las fechas de caducidad y el orden exacto de los pasos. Escríbanos y ordenamos su expediente y planifique la conversión con tiempo.

La cédula permanente que consolida el trámite

La cédula de identidad paraguaya es el documento que lo acredita como residente en el día a día: la piden en el banco, en el registro de vehículos, para firmar un alquiler o para inscribir el RUC. Cuando obtiene la residencia permanente, corresponde actualizar la cédula para que refleje el nuevo estatus; esa cédula ya no vive atada a la vigencia acotada de la temporaria y se renueva en plazos más largos.

Ese trámite conserva un componente biométrico que conviene decir con honestidad: la cédula exige presencia personal, con toma de fotografía y de huellas dactilares. No existe una versión «todo a distancia» ni «todo en un solo viaje relámpago» para la mayoría de los solicitantes. Entre iniciar la conversión y retirar la cédula actualizada, lo habitual es prever presencia física en el país. Si quiere el detalle fino del procedimiento ante Identificaciones, lo desarrollamos en la guía sobre cómo tramitar la cédula paraguaya.

Guardar la cédula en buen estado importa, porque es la llave de casi todos los trámites posteriores, y renovarla a tiempo evita complicaciones, sobre todo si en el intervalo cambió de domicilio o de estado civil. Con la residencia permanente ya consolidada, la relación con la burocracia se vuelve mucho más liviana: menos renovaciones, menos justificaciones y una base estable para el resto de sus gestiones.

La antigua Estación Central del Ferrocarril de Asunción, símbolo del arraigo que da la residencia permanente en Paraguay
La antigua Estación Central del Ferrocarril de Asunción, símbolo del arraigo que da la residencia permanente en Paraguay

Lo que casi nadie cuenta: usted vota en las municipales

Hay un derecho que viene incluido en la radicación definitiva y que rara vez aparece en las guías de residencia. El artículo 120 de la Constitución, en la redacción de la Enmienda N.° 1, reconoce a los extranjeros con radicación definitiva los mismos derechos que a los paraguayos en las elecciones municipales.

Y «los mismos derechos» incluye el lado que más sorprende. El Código Electoral (Ley 834/1996), en su artículo 95, habilita también a ser candidato a cargos municipales, no solo a votar. Dicho esto, tres límites separan el derecho real de una versión inflada de él.

El primero es el alcance. Se trata solo del nivel municipal: intendencia y junta municipal de su distrito. Presidenciales y legislativas quedan fuera, y ahí la única puerta es la naturalización.

El segundo es que la inscripción no es automática. La cadena tiene tres eslabones y ninguno se salta: primero la radicación definitiva, después la cédula paraguaya, y recién entonces la inscripción en el Registro Cívico Permanente ante el TSJE, que lleva un padrón de extranjeros separado del de nacionales.

Esa inscripción se hace en persona, con el número de cédula, y tiene una ventana anual que va del 1 de marzo al 30 de octubre. Quien se mudó en noviembre y contaba con votar en la elección del año siguiente llegó tarde por calendario, no por requisitos.

El tercero conviene anotarlo con cuidado, porque choca con la manera en que mucha gente planifica su residencia. El mismo Código Electoral, en su artículo 114, dispone la exclusión del padrón tras cinco años de ausencia del país.

Ese umbral es distinto del de la residencia migratoria y no se confunde con él. Usted puede conservar su radicación definitiva sin problema y, aun así, haber perdido la inscripción electoral por no haber estado. Si su plan es una base con presencia mínima, este es de los primeros derechos que se apagan.

Puesto en su justa medida: es un beneficio real de la permanente, no un argumento de venta. Le sirve a quien de verdad se instala en un distrito y quiere incidir en lo que pasa en su barrio.

Ausencias con residencia permanente: la Resolución DNM 376/2026

La permanente no exige vivir todo el año en el país, pero tampoco se conserva sin volver. El artículo 55, inciso 2, de la Ley 6984/2022 permite cancelarla cuando su titular pasa más de tres años seguidos fuera sin autorización de Migraciones. El reloj corre desde la última salida y cada entrada real lo reinicia: cuenta la ausencia continua, no un calendario de visitas.

Lo que cambió en 2026 es el control. La Resolución DNM 376/2026, firmada el 13 de mayo y disponible en el portal de Migraciones desde agosto, deroga las resoluciones 018/2023 y 120/2023 y ordena el procedimiento sin crear causales nuevas. Cada semestre, la Dirección de Control de Permanencia arma la nómina de quienes superaron el plazo con el registro de entradas y salidas; la asesoría jurídica dictamina y la Secretaría General redacta la resolución.

Sala de control migratorio del Aeropuerto Silvio Pettirossi, donde queda registrada cada entrada y salida de quien tiene la residencia permanente en Paraguay
Sala de control migratorio del Aeropuerto Silvio Pettirossi, donde queda registrada cada entrada y salida de quien tiene la residencia permanente en Paraguay

La ley dice que Migraciones «podrá cancelar», y la resolución no deja mucho margen: comprobada la ausencia, «se procederá a la cancelación». Aun así media un dictamen y un acto administrativo, no una baja automática. Sus efectos llegan lejos. La resolución se notifica al correo que usted declaró y se comunica a Identificaciones de la Policía Nacional, a la Corte Suprema de Justicia y a la DNIT. La cédula puede seguir vigente en la billetera mientras el estatus que la respalda ya no existe.

Quien sabe que va a pasar el límite puede pedir, por el artículo 6, una autorización de ausencia a más tardar tres meses antes del vencimiento, con prueba de arraigo y un arancel de dos jornales: concede como máximo un cuarto año, contado desde la salida registrada, y sin respuesta en 60 días corridos se entiende denegada. Si la cancelación ya ocurrió, el artículo 5 abre una restitución dentro de los tres años siguientes. Los pasos prácticos están en la guía sobre la residencia sin vivir en Paraguay.

Corrección del 25.09.2026: la respuesta sobre si la residencia definitiva caduca decía que la permanente «resiste ausencias moderadas» y que las prolongadas solo «pueden generar observaciones». Pasar más de tres años seguidos fuera sin autorización es causal de cancelación, y desde 2026 Migraciones lo revisa cada seis meses.

La ruta hacia la ciudadanía paraguaya

Muchos residentes se quedan cómodamente con la residencia permanente en Paraguay y nunca dan el paso siguiente, porque sencillamente no lo necesitan para vivir, trabajar o proteger su patrimonio. Pero la permanente también abre, con el tiempo, la ruta hacia la ciudadanía paraguaya y su naturalización, que es un objetivo legítimo para quien busca arraigo total.

Según el marco vigente, la naturalización pide haber vivido tres años con la residencia permanente ya concedida, lo que lleva el horizonte real a unos cinco años, además de mayoría de edad, una actividad ejercida en el país, buena conducta y un examen escrito ante la Corte Suprema sobre historia, geografía y Constitución paraguayas. A diferencia de la residencia, el trámite de ciudadanía es de naturaleza judicial, más exigente y con plazos que se miden en meses o años.

Como los criterios y su interpretación pueden variar, y aquí no se trata de un simple formulario, conviene tomar estos detalles como orientación y confirmarlos con un profesional antes de planificar sobre esa base.

La secuencia lógica, entonces, es clara: temporaria, luego residencia permanente, y solo si le interesa, más adelante la ciudadanía. Cada escalón se apoya en el anterior, y el tiempo que dedique a hacer bien la conversión a permanente es también tiempo que corre a favor de una eventual naturalización, porque acredita esa residencia continua que después se le exigirá.

La residencia definitiva y la residencia fiscal efectiva

Conviene subrayar un punto que muchos confunden: tener la residencia permanente en Paraguay no equivale de manera automática a tener residencia fiscal en el país. Son dos planos distintos. El estatus migratorio le da el derecho a vivir en Paraguay; la residencia fiscal, en cambio, es la que activa el tratamiento territorial y el 0 % sobre los ingresos que de verdad nacen en el exterior.

La residencia fiscal efectiva depende de criterios propios: presencia física real en el país, centro de intereses vitales y económicos, e inscripción tributaria. En principio, y con presencia real en el país, Paraguay no grava las rentas de fuente extranjera; las rentas locales sí tributan según el régimen que corresponda. Entre esas rentas locales está su trabajo: lo que usted hace físicamente en territorio paraguayo es de fuente paraguaya aunque lo facture a un cliente de otro país, y paga IRP del 8 al 10 %.

Por eso el diseño fiscal se piensa aparte del migratorio.

Corrección del 25.09.2026: hasta hoy este apartado dejaba el trabajo hecho en Paraguay como algo que podía o no ser renta local. Es renta local, sin matices. Para quien llega a la permanente viviendo de una jubilación o de dividendos del exterior nada cambia: esos ingresos siguen en 0 %; el sueldo o los honorarios ganados aquí, no.

La permanente es condición favorable pero no suficiente para el 0 %: hace falta habitar realmente el país y ordenar la parte tributaria. Desarrollamos esa lógica, con sus límites y matices, en el análisis del sistema tributario de Paraguay y el principio territorial, lectura recomendada para quien busca la residencia justamente por su tratamiento fiscal.

Errores frecuentes en el trámite

No todos los expedientes de residencia permanente en Paraguay son iguales, y los casos límite son los que hacen perder tiempo y viajes. El error más común es de calendario: dejar la solicitud de conversión para el último día del plazo de la temporaria, sin margen para subsanar una observación. El segundo es documental: presentar un antecedente penal vencido o extractos de solvencia demasiado antiguos, cuando la conversión exige documentos recientes.

Otro tropiezo clásico son los nombres que no coinciden entre el pasaporte y el certificado de nacimiento, por matrimonio, divorcio o distinta grafía; eso obliga a sumar un acta aclaratoria que conviene resolver antes de presentar. También aparecen problemas cuando la persona pasó demasiado tiempo fuera del país durante la temporaria y no puede demostrar la residencia efectiva que la permanente presupone. Y, en familias, olvidar que cada integrante lleva su propia carpeta apostillada (y traducida si no está en español).

La regla que resume todo es siempre la misma: los problemas se resuelven antes de presentar, no después. Un expediente que entra completo, con documentos vigentes y con la continuidad de residencia bien acreditada, avanza; uno que entra con un hueco vuelve al principio de la fila. El organismo competente es la Dirección Nacional de Migraciones (migraciones.gov.py), y su exigencia no es caprichosa, sino previsible: por eso se puede planificar.

¿Su caso tiene alguna particularidad? Ausencias largas durante la temporaria, familia a cargo, ingresos del exterior o un país sin apostilla se resuelven mejor con un plan hecho a medida. Cuéntenos su caso y armamos, con las mismas personas que operan en Paraguay, una hoja de ruta clara hacia su residencia permanente, con costos en dólares y plazos realistas.

Preguntas frecuentes sobre la residencia permanente en Paraguay

¿Cuándo puedo solicitar la residencia permanente en Paraguay?

La solicitud propia de cambio de categoría se presenta desde el mes 21 de la residencia temporaria y antes de que venzan los 24 meses; no hay conversión automática. Migraciones la concede si acredita la continuidad de su vínculo con el país y la solvencia; la alternativa, si no llega a tiempo, es la prórroga de la temporaria.

¿Qué requisitos pide Migraciones para la residencia permanente?

Los requisitos parten de un pasaporte vigente, la prueba de una residencia temporaria real y continua, antecedentes penales recientes sin cargos graves y la solvencia económica que exige la ley aplicable, en particular la Resolución 407/2026. Esa resolución no fija un monto mínimo: se revisan los documentos que corresponden a su categoría.

¿Cuánto cuesta la residencia permanente en dólares?

El costo combina aranceles oficiales, actualizados en julio de 2026 con el reajuste del salario mínimo (Decreto 6225/2026), más documentación (apostilla y traducciones, algunos cientos de dólares) y, si lo desea, acompañamiento profesional. Nuestros paquetes van desde $600 en la modalidad guiada hasta un servicio integral en torno a $2.300. Conviene confirmar el arancel vigente antes de presupuestar la conversión.

¿La residencia definitiva caduca si no vivo en Paraguay?

No por vivir fuera, sino por ausentarse de corrido: más de tres años seguidos fuera del país sin autorización de Migraciones permiten cancelarla, y desde la Resolución DNM 376/2026 los registros de entrada y salida se revisan cada semestre. La autorización se pide a más tardar tres meses antes del vencimiento; los detalles están en la guía sobre tener residencia en Paraguay sin vivir allí. La residencia fiscal, en cambio, depende de la presencia efectiva y no se conserva por el solo estatus migratorio.

¿La residencia definitiva en Paraguay me da la residencia fiscal?

No de manera automática. La residencia permanente en Paraguay es un estatus migratorio; la residencia fiscal efectiva depende de la presencia física real, del centro de intereses y de la inscripción tributaria. El 0 % alcanza a lo que nace de verdad en el exterior, como una jubilación, dividendos o alquileres de bienes fuera del país; el trabajo hecho en Paraguay tributa aquí, aunque el cliente esté afuera.

¿Se actualiza la cédula al obtener la residencia permanente?

Sí, corresponde actualizar la cédula para que refleje su residencia permanente. Ese trámite conserva la toma de foto y huellas, por lo que exige presencia personal ante Identificaciones. La ventaja es que la cédula del residente permanente ya no queda atada a la vigencia corta de la temporaria y se renueva en plazos más largos.

¿La residencia permanente en Paraguay lleva a la ciudadanía paraguaya?

Con el tiempo, sí. La residencia permanente en Paraguay abre la ruta hacia la ciudadanía, que exige, según el marco vigente, tres años de radicación definitiva antes de pedirla (cerca de cinco desde que llegó), arraigo y aprobar un examen escrito de conocimientos sobre el país. Es un trámite judicial más exigente y de plazos largos, que conviene confirmar con un profesional.

¿Puedo incluir a mi familia en la residencia permanente en Paraguay?

No de forma automática: cada integrante presenta su propia solicitud y documentación apostillada. Por la vía regular, la familia recorre los mismos plazos; con el Investor Pass, la constancia vale solo para quien invierte y los familiares, por ahora, tramitan su temporaria.

Corrección del 01.10.2026: esta respuesta sugería que la familia accede en bloque a la permanente. Además fijamos la tasa de Migraciones y quitamos la condición de una «estructura bien planteada» para el 0 %, que depende solo de dónde nace la renta.

¿Listo para dar el paso hacia su residencia permanente en Paraguay? No deje que un documento vencido le cueste un viaje entero ni retrase su conversión. Planifique su residencia con nuestro equipo y arme, con las mismas personas que operan en Paraguay, un plan de residencia permanente claro, con costos en dólares y plazos realistas.

Aviso: Lo expuesto en esta guía es información general sobre la residencia permanente y su tratamiento fiscal, no asesoría legal, migratoria ni tributaria para su caso. Los criterios de solvencia, los plazos de conversión, el régimen de ausencias de la Resolución DNM 376/2026 y las reglas fiscales pueden actualizarse, y Migraciones evalúa cada expediente según su propio criterio. Antes de planificar, confirme las cifras y requisitos vigentes con un profesional o con las autoridades paraguayas.

Retrato de Yannick Schroth, Fundador · Acompañamiento de residencia en Paraguay

Sobre el autor

Yannick Schroth

Fundador · Acompañamiento de residencia en Paraguay

Pasa temporadas regulares en Paraguay; su equipo en Asunción acompaña a hispanohablantes en el camino hacia la residencia, la cédula y los trámites para instalarse.

Tags:ResidenciaCédulaTrámite

Aviso: este artículo refleja la situación al momento de su publicación. Las leyes, los precios y los plazos pueden cambiar, y algún dato podría haber quedado desactualizado. Para su caso, verifique el estado actual o pregúntenos directamente.

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