Si hay un tema que quita el sueño al español que planea mudarse, es la salida fiscal de España. El principio territorial paraguayo suena muy bien en los titulares, pero el verdadero punto de dolor no está en Paraguay, sino en cómo se cierra la etapa española sin dejar cabos sueltos. El modelo 720, un posible impuesto de salida y la ruptura de la residencia fiscal son las tres piezas que hay que entender antes de dar el paso.
Voy a explicarlas con prudencia y en términos generales, porque este es terreno donde improvisar sale caro y donde la última palabra la tiene siempre un asesor fiscal colegiado en España. Aquí encontrará el mapa del problema y las preguntas correctas que llevar a esa consulta, no un dictamen sobre su patrimonio concreto. Este artículo complementa la comparación de sistemas que trato en residencia fiscal España vs Paraguay.
Qué es el modelo 720 y a quién obliga
El modelo 720 es una declaración informativa que deben presentar los residentes fiscales en España cuando poseen determinados bienes y derechos situados en el extranjero. No es un impuesto en sí mismo, sino una obligación de informar, pensada para dar transparencia a la administración sobre el patrimonio que sus residentes tienen fuera de las fronteras españolas.
La obligación se organiza en tres bloques independientes: cuentas en entidades financieras en el extranjero; valores, derechos, seguros y rentas gestionados o situados fuera; y bienes inmuebles y derechos sobre inmuebles en el exterior. A grandes rasgos, la declaración se activa cuando el conjunto de alguno de esos bloques supera cierto umbral de valor, y hay que revisar cada bloque por separado.
Aquí aparece la primera conexión con la mudanza. Si usted piensa abrir una cuenta en Paraguay, comprar un inmueble allí o mover activos al exterior mientras todavía es residente fiscal español, el modelo 720 puede entrar en juego. Por eso conviene no tratar la parte patrimonial como un detalle menor, sino integrarla en la planificación desde el principio, junto con la parte migratoria que desarrollo en la guía sobre cómo obtener la residencia en Paraguay.
Plazos y sanciones del modelo 720 en la salida fiscal de España
El modelo 720 se presenta dentro del primer trimestre del año, con plazo hasta el 31 de marzo, referido a la situación del año anterior. Una vez presentado por primera vez, en general solo hay que volver a declarar cuando alguno de los bloques experimenta un incremento relevante respecto a lo ya informado, o cuando se pierde la titularidad de algún bien declarado. Conviene verificar los plazos vigentes cada campaña.
El régimen sancionador de esta obligación ha cambiado de forma importante. El sistema original preveía multas y consecuencias que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea consideró desproporcionadas en 2022, lo que obligó a España a reformar el marco. Desde entonces, las presentaciones fuera de plazo, incompletas o incorrectas se evalúan, en general, bajo el régimen sancionador ordinario, más razonable que el anterior.
Que las sanciones extraordinarias hayan desaparecido no significa que la obligación se pueda ignorar. La declaración sigue siendo plenamente exigible, y la administración continúa usándola como herramienta central de transparencia internacional. La fuente oficial para confirmar plazos, umbrales y régimen aplicable es siempre la Agencia Tributaria española, por encima de cualquier resumen divulgativo como este.
El impuesto de salida al emigrar de España
La segunda pieza de la salida fiscal de España es el llamado impuesto de salida, o exit tax, regulado en el artículo 95 bis de la Ley del IRPF. Su lógica es gravar las plusvalías latentes de determinadas acciones o participaciones, es decir, la ganancia acumulada mientras usted fue residente, aunque no haya vendido nada, en el momento en que traslada su residencia fiscal fuera de España.
Es importante quitarle dramatismo y ponerlo en su sitio: este impuesto no afecta a todo el mundo. Está pensado para patrimonios altos y participaciones significativas, y exige haber sido contribuyente del IRPF durante un número elevado de los ejercicios anteriores al cambio, además de superar umbrales relevantes de valor o de porcentaje de participación en las entidades. La mayoría de las mudanzas corrientes no entra en ese supuesto.
Aun así, si usted es socio de sociedades, tiene una cartera importante de valores o participa de forma significativa en empresas, este punto merece un análisis frío antes de mover ficha. El cálculo, los umbrales exactos y las posibilidades de aplazamiento dependen del destino y de sus circunstancias, y son exactamente el tipo de detalle que solo un asesor fiscal colegiado puede valorar sobre su caso real.

Cómo romper bien la residencia fiscal española
Aquí está el corazón de todo el proceso, porque de nada sirve conocer el modelo 720 y el impuesto de salida si luego no rompe correctamente su residencia fiscal española. Recuerde la premisa básica: mudarse de país no cambia por sí solo su residencia fiscal. Puede tener casa y vida en Asunción y seguir siendo residente fiscal en España a ojos de Hacienda si no cierra bien ese vínculo.
España mira principalmente dos cosas. Una es el criterio de permanencia, ligado a los 183 días dentro del año natural; reducir de forma real y demostrable su presencia en territorio español es parte del camino. La otra, con frecuencia más determinante, es el centro de intereses económicos: dónde están el núcleo de su actividad, sus principales fuentes de renta y, en la valoración de conjunto, su familia más cercana.
Romper bien significa desplazar de verdad ese centro de vida y de intereses hacia Paraguay, no solo sobre el papel. La lógica del umbral de permanencia la desarrollo en la guía sobre la regla de los 183 días y la residencia fiscal, y el lado paraguayo de la ecuación lo detallo en el artículo sobre residencia fiscal en Paraguay. Ambas caras deben encajar para que la salida sea sólida.
¿Quiere planificar su salida fiscal de España con orden? En una primera conversación revisamos la parte paraguaya (residencia, cédula, presencia real) para que llegue preparado a la consulta con su asesor fiscal en España. Escríbanos para empezar
Los certificados y pruebas que respaldan la salida fiscal de España
La ruptura de residencia no se declara con una frase, se sostiene con pruebas. Una de las piezas habituales es el certificado de residencia fiscal en el país de destino, que en el caso paraguayo acredita ante terceros que usted tributa allí. Documentar dónde reside de verdad es clave para que la administración española no siga presumiendo su residencia por descarte.
Junto a ese certificado suman todas las evidencias de que su vida real se trasladó: contratos de alquiler o compra de vivienda en Paraguay, la cédula de identidad, movimientos bancarios locales, escolarización de los hijos, facturas de servicios y un patrón de presencia coherente con quien vive allí. No es un único papel mágico, sino un conjunto de indicios que, mirados en bloque, cuentan una historia creíble.
Aquí conviene recordar una advertencia recurrente entre Paraguay y España: no suele existir un convenio de doble imposición en vigor que reparta con claridad la potestad tributaria entre ambos países. Esa ausencia hace todavía más importante construir un expediente sólido de salida, porque no habrá un tratado que resuelva por usted las dudas sobre dónde le corresponde tributar. La secuencia se ordena mejor con visión de conjunto.
El modelo 720 y sus activos en Paraguay al mudarse
Un punto que muchos pasan por alto es que, mientras siga siendo residente fiscal en España, los activos que abra o adquiera en Paraguay pueden entrar en el radar del modelo 720. Una cuenta bancaria paraguaya, un inmueble comprado en Asunción o ciertos valores gestionados desde allí son exactamente el tipo de bienes que esta declaración informativa busca capturar cuando superan los umbrales.
Esto tiene una consecuencia práctica en la secuencia de la mudanza. Si usted empieza a mover patrimonio a Paraguay antes de haber roto su residencia fiscal española, conviene tener claro qué obligaciones informativas se activan y en qué campaña. No informar lo que corresponde mientras aún es residente fiscal puede complicar justamente el expediente de salida que quiere dejar impecable.
La recomendación sensata es coordinar los tiempos: saber en qué momento deja de ser residente fiscal en España y, a partir de ahí, entender qué deja de estar sujeto a la obligación. Ese calendario no se improvisa y depende de sus circunstancias. Es otra razón para no separar la parte patrimonial de la migratoria, sino planificarlas como un mismo proyecto con ayuda profesional en ambos lados.
Preparar la consulta con su asesor fiscal colegiado
Todo lo anterior desemboca en una idea central: este contenido no sustituye a un asesor fiscal colegiado en España, pero sí le ayuda a llegar preparado a esa consulta. Cuanto mejor ordene su información antes de sentarse con el profesional, más útil será la conversación y menos tiempo perderá en aclarar datos básicos que usted ya podía traer resueltos.
Vale la pena reunir de antemano un retrato claro de su patrimonio: dónde están sus cuentas, sus inmuebles, sus participaciones en sociedades y sus fuentes de renta, dentro y fuera de España. Con ese mapa, el asesor puede valorar si le alcanza el modelo 720, si entra en el supuesto del impuesto de salida y qué pasos concretos ordenan su baja como residente fiscal sin dejar flancos abiertos.
Las preguntas correctas suelen ser tres: cuándo dejo formalmente de ser residente fiscal, qué obligaciones informativas me quedan pendientes hasta ese momento y qué pruebas de mi traslado a Paraguay conviene reunir. Vale la pena anotarlas antes de la reunión y volver sobre ellas al terminar, para confirmar que ninguna quedó sin una respuesta clara y por escrito.
Con esas respuestas cerradas y la parte paraguaya ya en marcha, la salida fiscal deja de ser una fuente de ansiedad y pasa a ser un proceso ordenado. Ese es, en el fondo, el objetivo que perseguimos desde el primer día: que usted decida con información y no con miedo.
La secuencia correcta para la salida fiscal de España
El orden de los pasos importa tanto como los pasos en sí. Precipitarse dando de baja obligaciones en España antes de tener una base real y firme en Paraguay suele generar más problemas que soluciones, porque deja huecos que Hacienda puede interpretar en su contra. La regla práctica es construir primero el arraigo nuevo y formalizar después el cambio de residencia fiscal, con respaldo profesional.
Eso implica coordinar dos frentes que corren en paralelo con responsables distintos. La parte paraguaya (residencia migratoria, cédula, domicilio real y presencia efectiva) se trabaja localmente y es donde acompañamos a los españoles que llegan. La parte española (modelo 720, posible impuesto de salida y baja de la residencia fiscal) la cierra un asesor fiscal colegiado en España que conozca su patrimonio y sus tiempos.
Ninguna de las dos partes sustituye a la otra, y quien intenta resolver la fiscal española desde Asunción, o la migratoria paraguaya desde un despacho en Madrid, suele terminar con lagunas. Si quiere el panorama completo del país de destino y de cómo encaja todo, la sección dedicada a quienes emigran desde España reúne el mapa general para ordenar el proyecto desde el inicio.
Preguntas frecuentes sobre el modelo 720 y la salida fiscal de España
¿Qué es el modelo 720 en la salida fiscal de España?
Es una declaración informativa que presentan los residentes fiscales en España sobre determinados bienes y derechos en el extranjero: cuentas financieras, valores y seguros, e inmuebles. No es un impuesto, sino una obligación de informar que se activa cuando el conjunto de alguno de esos bloques supera cierto umbral de valor.
¿Cuándo hay que presentar el modelo 720?
Se presenta dentro del primer trimestre del año, con plazo hasta el 31 de marzo, referido a la situación del año anterior. Tras la primera presentación, en general solo se vuelve a declarar cuando un bloque crece de forma relevante o se pierde la titularidad de un bien. Conviene verificar los plazos vigentes cada campaña.
¿El impuesto de salida me afecta al emigrar de España?
Solo en determinados supuestos. El impuesto de salida grava plusvalías latentes de acciones o participaciones y está pensado para patrimonios altos y participaciones significativas, con requisitos de años previos como residente y umbrales relevantes. La mayoría de las mudanzas corrientes no entra en ese supuesto, pero conviene confirmarlo con un asesor.
¿Basta con mudarme a Paraguay para dejar de ser residente fiscal español?
No. Mudarse no cambia por sí solo su residencia fiscal. España mira el criterio de permanencia y, sobre todo, el centro de intereses económicos. Si el núcleo de su actividad o sus principales rentas siguen en España, puede continuar siendo residente fiscal allí pese a vivir en Paraguay.
¿Qué pruebas respaldan la salida fiscal de España?
Un conjunto de indicios, no un solo papel. Suelen sumar el certificado de residencia fiscal en Paraguay, el contrato de vivienda, la cédula, movimientos bancarios locales, escolarización de los hijos y un patrón de presencia coherente. Mirados en bloque, esos elementos sostienen ante Hacienda que su vida real se trasladó.
¿Hay convenio de doble imposición entre España y Paraguay?
Según la normativa del momento, no suele existir un convenio en vigor que reparta la potestad tributaria entre ambos países. Esa ausencia hace más importante construir un expediente de salida sólido, porque no habrá un tratado que resuelva las dudas sobre dónde le corresponde tributar. Conviene verificarlo en su momento.
¿Todavía sancionan por no presentar el modelo 720?
El régimen sancionador extraordinario original fue reformado tras el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2022. Hoy las presentaciones fuera de plazo o incorrectas se evalúan bajo el régimen ordinario, más proporcionado. Pero la obligación sigue plenamente vigente y la administración continúa exigiéndola.
¿En qué orden conviene planificar la salida fiscal de España?
Primero se construye una base real y firme en Paraguay (residencia, cédula, domicilio y presencia efectiva) y después se formaliza el cambio de residencia fiscal con un asesor colegiado en España. Hacerlo al revés, dando bajas antes de tener arraigo nuevo, suele dejar huecos que Hacienda puede interpretar en su contra.
Una última precisión, distinta de la que cierra mis otros artículos: nada de lo escrito aquí sustituye el criterio de un asesor fiscal colegiado en España, que es quien debe validar su modelo 720, valorar si le alcanza el impuesto de salida y confirmar cuándo y cómo deja usted de ser residente fiscal. Este contenido divulgativo solo pretende ayudarle a llegar a esa consulta con las preguntas correctas y las normas se actualizan con frecuencia.

Sobre el autor
Yannick Schroth
Fundador · Asesor de residencia en Paraguay
Vive en Asunción y acompaña a hispanohablantes en el camino hacia la residencia, la cédula y una estructura fiscal ordenada en Paraguay.





